A pesar de los numerosos hallazgos paleontológicos de impacto mundial ocurridos en los últimos años en nuestro país, las autoridades aún no asumen frontalmente la responsabilidad de proteger los fósiles y favorecer el desarrollo de investigaciones científicas que permitan conocer su verdadera trascendencia. Por el contrario, se autorizan actividades potencialmente destructivas para los miles de fósiles que yacen en la superficie del desierto de Ocucaje, como el rally Dakar , sin que se conozca plenamente la extensión, características
"En nuestro país la vocación científica, todavía no tiene valor. Se mide el éxito en términos económicos". Después de las promesas en el Plan de Gobierno y como candidato, ¿qué ha cumplido como presidente Ollanta Humala con respecto a la inversión en Ciencia , Investigación y Desarrollo? Algunos de los más destacados investigadores, pensadores y científicos peruanos nos dan sus puntos de vista contestando cinco preguntas puntuales. En esta ocasión, el paleontólogo Rodolfo Salas Gismondi , arquitecto y biólogo orientado a la zoología
El 2011 fue un buen año para la paleontología. Varios hallazgos, algunos de ellos hechos en el Perú, continúan dando luces sobre el proceso evolutivo de las especies, y las sorprendentes soluciones que encuentra la vida para abrirse camino en el escenario natural. Rodolfo Salas Gismondi, el más destacado paleontólogo peruano, nos cuenta las más importantes de esas novedades científicas, una de las cuales tiene que ver con el Perú. Imagen: Plosbiology.org 1. ¿De qué color era una polilla hace 47 millones de años? Por primera vez
¿Se puede hacer investigación científica de impacto mundial en el Perú? La respuesta es un rotundo sí, pero muy probablemente no. Explicaré esta aparente contradicción desde mi experiencia en paleontología de vertebrados. Cara y sello de esta realidad. Parte I : Cara En los últimos años, numerosos hallazgos paleontológicos en todo el territorio nacional indican que nuestro país tiene un potencial en fósiles de vertebrados anteriormente ignorado. Estos hallazgos una vez plasmados como publicaciones en revistas científicas especializadas
Un dinosaurio de plástico y un libro sobre fósiles fueron mis juguetes más preciados cuando niño. Bajo la ilustración de uno de los más impresionantes y temibles monstruos del pasado decía: "el paleontólogo que estudió este dinosaurio asegura que era carnívoro". Entonces decidí ser paleontólogo. Más de 30 años después, esa desbordante imaginación, curiosidad y deseo por descubrir, propios de los niños y casi ausentes en los adultos, no sólo me siguen acompañando en mi trabajo sino que son el motor y combustible de cualquier paleontólogo